Tan importante como los cuidados, la alimentación, la calidad de agua u otras atenciones necesarias para mantener a nuestros Bettas es el correcto transporte de los mismos, tanto si los criamos como si sólo los mantenemos por afición, podemos encontrarnos en una situación que requiera el transporte de éstos.
Existen diversos métodos de transporte de peces, entendiendo por los mismos el conjunto de métodos que abarcan desde el acondicionamiento de agua y peces hasta el correcto empaquetado de éstos, pasando por elecciones de gran importancia aparentemente triviales (como la estación del año, la duración del viaje,…).
Para abordar el transporte de peces he decidido dividirlo en seis partes diferenciadas, por medio de las cuales tratare de aclarar las distintas “etapas” a realizar para hacer un transporte inteligente y seguro de nuestras mascotas; estas seis etapas o puntos independientes forman, en conjunto, un método bastante eficaz para las valoraciones del transporte y su ejecución con éxito. Como complemento, añadiré un séptimo punto relacionado con la adaptación de los peces transportados, para casos de traslados o intercambios.
2. Preparar a los ejemplares
La primera etapa en la preparación del transporte es dejar a los ejemplares a enviar listos para el viaje; para ello tendremos que atender las necesidades del viaje y los viajeros para optimizar el resultado al máximo (el correcto transporte de los ejemplares y la llegada de éstos en buenas condiciones).
Una vez más, he dividido este punto en varios aspectos diferenciados que componen la preparación de los ejemplares, en concreto cinco apartados que trataré de sintetizar lo máximo posible, siempre que no implique el sacrificio de información útil al respecto.
2.1. La alimentación
Es de vital importancia alimentar bien a los ejemplares implicados en el transporte, para ello recurriremos a dietas abundantes durante una semana antes al transporte (si es posible); una dieta abundante en proteínas y grasas resultará fundamental para el acopio de reservas energéticas, siendo claramente recomendable el uso de alimento vivo (2-4 veces al día; incluir 3-4 veces/semana_preparación gusanos Grindal y Artemia salina a diario, asegurarán la reserva energética deseada; es importante no olvidar el aporte vegetal para evitar enfermedades como la obstrucción intestinal.).
Una vez que hemos introducido los peces en las bolsas o contenedores de transporte, hay que recordar que no se debe introducir comida en ellos para la alimentación de nuestros peces en el viaje; debido a la situación de estrés a la que se ven sometidos en el proceso de transporte, los ejemplares transportados no se alimentarán durante la travesía y, en consecuencia, no debemos añadir comida que no será consumida (quedando en la bolsa mientras se descompone y contamina el agua de ésta).
2.2. Alimento en los intestinos
Cuando preparamos a los peces, antes del viaje, hemos de considerar la duración del viaje, la resistencia de la especie a transportar y la dieta aplicada a éstos en la última semana.
El agua del contenedor de transporte se irá contaminando de NO2, PO4, NH4 y NH3, aunque no añadamos comida a la bolsa de envío; el motivo es que los peces seguirán abasteciéndose de agua, desencadenando la expulsión de orina de modo regular (independientemente de la ingesta de alimento) y, además, los intestinos de nuestros ejemplares contendrán los deshechos acumulados de las ultimas tomas de alimento.
La producción de orina es irremediable a la par que inofensiva para los traslados, si bien podemos reducir la producción de excrementos almacenados en los intestinos. Siempre que el viaje no se prolongue más de 2 o 3 días, podemos dejar a los ejemplares a transportar alojados en un acuario con agua limpia y filtro con caudal lento durante 24-48 horas, sin alimentarlos, sólo si los hemos alimentado bien durante la semana previa y la semana posterior al traslado.
2.3. El estrés
Un factor determinante en el resultado final del viaje es preparar a los ejemplares para resistir el estrés que han de soportar en su periplo, para ello sólo hemos de tomar unas medidas sencillas por medio de las cuales reduciremos la incidencia de este síndrome en las mascotas.
2.3.1. Compañeros de viaje
Este punto resulta evidente a primera vista, pero tiene sus entresijos; cualquier aficionado al mundo del Betta Splendens sabe que no ha de colocar juntos a 2 machos, también sabrá que puede transportar a las hembras juntas si no exceden la capacidad del contenedor en que son transportadas.
Resulta imprescindible resaltar que esto es una generalización (o una simplificación si se prefiere) del nivel de tolerancia entre Bettas, pues no todas las hembras tienen un comportamiento similar. Para aclararlo explicaré en pocas palabras el concepto de la hembra dominante y el Grupo Alfa de un territorio de Bettas (entiéndase por territorio cualquier espacio en el que habite al menos 1 ejemplar de Betta Splendens, bien sea en plena naturaleza o en un acuario); Los Bettas son peces territoriales, que forman Grupos de reproductores con la pareja más fuerte del territorio denominados Grupos Alfa. Tanto en el territorio como en el Grupo Alfa sólo hay cabida para un macho (este dato es sabido por cualquier aficionado), que es el macho Alfa o dominante; Por el contrario, en el territorio puede coexistir un número elevado de hembras pero una sola hembra Alfa o dominante. Una vez explicado esto, resulta evidente alojar en contenedores individuales a machos, hembras dominantes y hembras propensas a dominar (de mayor tamaño y agresividad evidente), pudiendo alojar el resto de hembras en grupos no superiores a 10 o 15 ejemplares. Particularmente, prefiero el empaquetado individual de todos y todas si hago el porte en persona, empleando vasos precintados.
2.3.2. Tratamientos
Cuando pretendemos trasladar ejemplares sensibles, estresados (poco recomendable) o simplemente en un viaje prolongado, podemos recurrir a los diversos tratamientos antiestrés para acondicionar el agua del contenedor de viaje, además suelen venir dotados de complejos vitamínicos que resultan beneficiosos para la resistencia de los ejemplares al viaje.
2.3.3. Alimentación
Este punto ha sido abordado anteriormente, pero es importante aprovechar este punto para resaltar que una buena alimentación, provista de grasas, proteínas y aporte vegetal, se perfila indispensable para la preparación de los peces para la travesía.
2.3.4. Iluminación
La luz no contribuye para nada en la lucha contra el estrés, por ello es esencial procurar cobertura a los contenedores para aislar a los ejemplares, reduciendo la incidencia de la luz sobre ellos durante el viaje y limitando su campo de visión al interior del contenedor, en consecuencia los aislaremos del entorno durante el viaje para reducir el estrés.
2.3.5. Adaptación previa
Si adaptamos a nuestras mascotas antes del viaje, alojándolos en el contenedor de transporte unos días antes de empaquetarlos o en redes y/o jaulas de aislamiento en los acuarios (prefiero los contendores), conseguiremos reducir el impacto de cambiar el hábitat de los peces por los contendores de transporte; particularmente, los mantengo en contenedores individuales por motivos ajemos a este artículo que también proporcionan ventajas en la cría de Bettas, ventajas a parte de no necesitar adaptar a mis ejemplares a los contenedores de transporte pues viven en ellos (vasos o botellas de distintos volúmenes, a razón de la talla y necesidades de cada uno).
2.4. Edad/tamaño de los ejemplares
Para desarrollar este apartado voy a exponer, entre otras cosas, la clasificación ordinaria de peces en base a su talla y unas tablas para determinar el número de ejemplares que se pueden transportar en una bolsa de plástico sellada, provista de 8 litros de agua y Oxígeno puro (O2), en función de la talla de éstos.
Antes de exponer las tablas, comentar la clasificación ordinaria de peces en base a la duración del viaje y a su talla:
- Los peces recién nacidos se denominan larvas (su movimiento es lento y están dotados de un saco vitelino que les abastecerá de alimento hasta 48 horas (en el caso de los Bettas).
- Los peces que han quedado sin saco vitelino y su peso es inferior a un gramo se denominan postlarvas.
- Los peces de más de un gramo de peso que aún no han alcanzado la madurez, son denominados alevines.
- Los peces adultos, plenamente desarrollados, son denominados reproductores.
Tabla 1: Cantidad de peces de diferentes tamaños que pueden ser transportados en bolsas plásticas selladas (46 cm x 81 cm), inyectadas con oxígeno puro, y conteniendo aproximadamente 7.6 litros de agua. La unidad de medida es gramos de peces/litro de agua.















Vaya que buen regreso LITTL3 excelente informacion como todos tus post la verdad que buena vibra tuya conpartir tus conocimientos con notostros muchos no lo hacen saludos 



